Masaje Lomi-Lomi hawaiano

"Flujo de amor a través de las manos" - abre tu cuerpo y tu corazón al amor

 

Aunque nació como parte de diferentes ritos de celebración, el masaje lomi-lomi hawaiano ha llegado a Occidente como una terapia altamente efectiva para conseguir una relajación total de cuerpo y mente.

Una relajación profunda es la sensación que más destacan las personas que se animan a probar el masaje lomi-lomi, una de las técnicas de moda en los centros de masaje que cada día gana más adeptos por sus propiedades tranquilizantes, pero también por estar indicado para prevenir y curar ciertas lesiones. Un sabio trabajo global en el cuerpo, gracias a una mezcla estudiada de movimientos profundos y prensiones rítmicas y fluidas a través de los dedos, las manos, los antebrazos y los codos del profesional, hace que sus seguidores en todo el mundo se multipliquen.

Las sesiones de masaje están disponibles en Tallin, Estonia.

Sesión de masaje (2 horas) – 60€  

Los beneficios más destacados del lomi-lomi son los siguientes:

  • Proporciona un efecto relajante sobre el sistema muscular y el nervioso que ayuda a combatir el estrés y otros trastornos nerviosos.

  • Al equilibrar el balance energético del organismo se reducen los síntomas de depresión. Esto es debido a que el masaje trabaja los aspectos físico, psicológico y espiritual del ser humano para que se encuentren en armonía. Así se consigue una sensación global de bienestar.

  • El paciente, al seguir las indicaciones del terapeuta, trabaja la respiración, su frecuencia y su intensidad, en busca de la mayor relajación posible. De esta manera, la capacidad respiratoria se potencia y mejora.

  • El constante trabajo realizado en la musculatura ayuda a tonificar el cuerpo, mejorando su flexibilidad y movilidad articular. Esto ayuda a evitar lesiones musculares como elongaciones, microrroturas, etcétera.

  • Gracias a la activación de diferentes puntos energéticos del cuerpo y a la liberación de toxinas que se encuentran en capas superficiales de la piel, se consigue mejorar el drenaje linfático y sanguíneo al aumentar la temperatura de la piel. Por tanto, mejora el sistema inmunológico.

  • El masaje lomi-lomi trata de rebajar la tensión corporal, por lo que, además de eliminar los agarrotamientos, consigue acabar con dolores, que podían llegar a ser crónicos en el paciente.

  • La terapeuta utiliza este masaje para ayudar a solucionar problemas psicológicos anclados en sucesos del pasado, ya que aseguran que se consigue desbloquearlos. A partir de ahí, se empieza la terapia psicológica.

La terapeuta sigue técnicas ancestrales hawaianas, muy similares a ciertos movimientos de la osteopatía y de la quiropraxia; con ellas, se busca la estimulación de aquellos puntos de mayor tensión muscular y emocional.

Sin embargo, este tipo de terapia también tiene un fuerte componente relajante, que se consigue mediante la antigua filosofía huna. Sus defensores aseguran que es posible conectar la energía interna con la universal, logrando así una conexión entre cuerpo, naturaleza y universo. Y es que el masaje lomi-lomi se ve desde un prisma holístico, puesto que entiende el cuerpo, no como la suma de las partes, sino como un todo global en el que hay que encontrar el equilibrio óptimo entro lo físico, lo psicológico y lo espiritual. Es decir, si por ejemplo se tiene un problema de sobrecarga muscular por estrés, esto afectará inmediatamente al aspecto psicológico y al flujo de energía.

El trabajo que se hace con el lomi-lomi es global. Se trabajan a la vez varias partes del cuerpo, para que el cerebro no sea capaz de concentrarse en todas ellas y acabe por desconectar para producir una mayor relajación. Las manos, los codos y los antebrazos se utilizan en movimientos dinámicos y profundos que imitan el flujo y reflujo del océano.

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